viernes, 1 de febrero de 2013
El Aleph
Me mareé cuando oí, cuando mil sonidos llegaron a mi mente. Por un momento pensé que el aparato estaba roto, que lo que oía era una tormenta o un terremoto. Me escondí debajo de la manta y oí un nuevo ruido, poco a poco entendí que era el roce de la manta con mi piel, que gran parte del ruido era de mi respiración, y el bombeo de mi sangre, que oía como tambores. Me volví a quedar dormido, agobiado por las nuevas sensaciones.
Horas después empecé a entender. Oí el agudo choque de una cucharilla en una taza, oí los motores de los coches que pasaban frente a mi ventana, oí moverse las ramas de los árboles con el viento, oí la madera del suelo crujir al levantarme (me puso nervioso oír mis pasos), oí como giraba el pomo de mi puerta mientras la abría, oí un sonido cálido, muy curioso, que no entendí, oí a mi madre decir algo que sólo entendí por signos “¿me oyes, cariño?”, oí su beso en mi mejilla, pero no oí las lágrimas que derramaba contra mi. Oí algo parecido a los motores de los coches, pero estaba en la cocina, descubrí que era la nevera.
Poco a poco, dentro de mí, oí las calles llenas de gente, oí las guitarras, oí los pájaros, oí disparos, oí ríos, oí las olas en la playa, oí a mi abuela coser, oí el viento en las velas de los barcos, oí pelar una naranja, mientras seguía en los brazos de mi madre oí la llamada de la curiosidad. Ahí empezó mi viaje.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Y el que grita,
y el que calla,
y el que se desespera,
y el que espera.
Y el que llora,
y el que no puede,
y el que corre,
y todos que no pueden;
y todos que esperan,
y todos que se desesperan,
y todos que lloran,
y todos que callan,
y todos que gritan
y corren todos
y no, no pueden
entender la puta,
guarra, dura vida.
Y todos viven
domingo, 9 de enero de 2011
conocerme
y más vacío por dentro
cada día me preocupa menos el vacío
y temo más mirarlo de frente
cada día tengo menos valor para enfrentarlo
y menos espíritu aventurero para llenarlo de vida
miércoles, 22 de diciembre de 2010
martes, 14 de diciembre de 2010
Será que nos equivocamos...
de forma sorprendente, lo que te hace bella?
¿Será que te quiero no a pesar de,
sino por la desproporción de tu sonrisa?
¿Podrá ser que la mujer más bella
nació sin molde ni planificación?
¿Será que definimos mal la perfección?
Será que las normas no existen,
y que en tus ojos vive el mar.
jueves, 28 de octubre de 2010
la odio, nos repelemos.
Y, sin embargo, sigo,
terco y tonto,
queriendo apostarlo todo
doble o nada,
rojo o negro,
rojo, sangre,
rojo o sangre,
muerte o pasión.
Sigo, terco y tonto,
buscando y ofreciendo
alguien con quien vivir
la vida. Pero
yo no veo que nadie
quiera eso, terco y tonto,
sino que comparten el camino...
ahora contigo, luego no,
mañana podría ser él.
Y, un día, tras mucho camino,
tras muchas compañías,
se empieza a entrever que
no hace falta cambiar.
Algo verás, o querrás ver,
que te gusta en su caminar.
martes, 12 de octubre de 2010
sólo por escribir
Tenía uno y yo le di muchos
Encerrada, para siempre.
La puse en un poema
Y se cargó de significados
Que ya son suyos…
Ya no volverá a los tratados científicos
Ni a ser el fin tajante de una discusión
Sus minutos ya son estaciones
Y su pronunciación es muda
domingo, 18 de julio de 2010
Poética
unos dedos acarician y
un cuerpo se estremece;
pero el cuerpo roza
y los dedos tiemblan,
también.
La poesía no obliga pero permite,
y por eso agradecemos y reconocemos,
mirar el mundo desde otro lado.
Así sabemos y,
al saber, nos acercamos
a la felicidad que,
al saber lo suficiente,
perdimos.
sábado, 15 de mayo de 2010
Ahora que le has quitado el eje al mundo
Que gira como una moneda sin fuerza, a punto de caer
Me has dejado cojo, y preparado para el golpe de gracia
Que no me has dado, una vez más
He estado tan vivo, que como muerto me siento ahora
Pero aquí, junto a la Estigia, siento más a la vida que nunca.
Sabes que soy terco, sabes que no me importa no tener posibilidades
Sabes que me levanto aunque el toro no sea toro sino dragón
Sabes que volveré a subirme al árbol aunque no haya rama que me aguante
Sabes que la autoridad de los gigantes nunca será bastante para hacerme arrodillar
Y si lo sabes, si sabes que me desagrada bajar los ojos cuando la lluvia les golpea,
¿por qué insistirás en enseñarme a vivir?
No importa cuanto caiga, cuanto tiemble, cuanto sufra
No importa cuanto me desprecien ni cuanto me ataquen
No importa, insisto en aprender.
viernes, 14 de mayo de 2010
viernes, 19 de febrero de 2010
Ensayo sobre la soledad.
complejo.
Formado por:
frío, miedo,
vigilia
y amargura.
Provoca:
hipersensibilidad
al tacto del papel,
al tacto de la almohada,
al frío
del agua,
aumenta la posibilidad
de deslumbramiento,
movimientos internos
del cuerpo:
quietud externa.
Puede combinarse,
a menudo,
con la lluvia,
con las noches,
de viaje,
con una multitud
de extraños,
con café.
No se disuelve
en agua hirviendo
pero tiñe.
No se contagia
pero tiene cura.
No se la llama
y llega.
No existe
y la temo.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Y seguís sin daros cuenta!
ha participado en cuentos,
ha participado en mitos,
se ha creado mala fama,
se ha comido las gallinas
del corral del más pobre.
y seguís sin daros cuenta:
el jodido
lobo
solitario
quiere que lo liberen:
dejar de ser
el solitario.
la noche
a solas
la disfruta
quien se sabe
acompañado.
miércoles, 27 de enero de 2010
No se porqué.
Más tarde pensaría que
puede que exista una comunicación
inter-necesidades-poéticas.
Pero más tarde.
Ahora es más
por saber que sacando
de mi la angustia
y con apenas dos gotas
distintas
se puede endulzar.
Intentar provocaros
un momento de “sobrecogimiento”,
y luego una sonrisa dulce
para compensar la mía
amarga.
(a ver si alguien me resume “sobrecogimiento”)
Investigando
Me gusta esa expresión:
Atronar, producir un ruido ensordecedor.
Silencio, reserva o secreto
(entre otras cosas).
Secreto ensordecedor.
Angustia irradiada,
no es un puñal,
no es como el agua oscura,
no tiene la textura del petróleo,
no es como una pesada sábana…
Es el aire que respiro
antes de que
doblando la esquina
aparezcas.
jueves, 21 de enero de 2010
definiendo
significa de uno para otro,
en cambio,
beso significa que existes en mi,
que no puedo existir sin ti,
beso significa roce, cerca,
aún en la distancia.
Significa “lo quería” y “espera”.
Significa sentido para el universo
agua para el desierto,
gorros de papel, plantas sobre la puerta,
todo en caos.
domingo, 3 de enero de 2010
coge un poco con la mano,
sopla, y vuela el nesquik.
Con él hace una cortinilla
y la rompe
con pompas de jabón.
Cuando brilla el sol
se gira y me mira y duerme
blanca
como si fuera la luna
escondida
salvo para mi.
chica del futbolín
quiero, intento, he venido para
darle vueltas a tu mundo perfecto
y en la primera grieta,
en la primera duda, el primer hueco
me colaré, y no me podrás echar
seré de tu vida,
mi vida,
gotea el jabón…
martes, 15 de diciembre de 2009
domingo, 13 de diciembre de 2009
esperando otro bus
y me froto las manos.
Mis manos se conocen,
se aburren.
No consigo darme calor,
pienso en tener otras manos
con las mías.
LLega el autobús y me voy,
hace calor, pero mis manos están frías.
Sigo solo, pero no sufro,
sólo añoro,
vuelvo a pensar en subjuntivo,
en lo que sería no estar solo,
en que hubieses venido.
Eres lo más grande
que podría haber en mi vida,
pero no lo hay, no estás,
no eres nada...
aún.
lunes, 7 de diciembre de 2009
los cisnes
Era un gran perro. Era un gran animal. Era un gran ser. Era mi perro.
Era pequeñito y marrón, no oscuro, claro como si se hubiera desteñido. Siempre arrastraba la vieja cazadora azul marino de mi padre, desde que él la olvidó en un bar.
Siempre parecía ilusionado, no estoy loco, no lo trato como a una persona, simplemente yo le entendía. El pobrecillo sufría terribles torturas. Siempre estaba fuera cuando hacía frío, nevaba, llovía, si hacía viento, calor… y sin caseta, ni un tronco al que acercarse. Se tumbaba en el suelo cerca de la puerta esperándonos.
Un día muy importante para mí, en el que yo estaba tan nervioso, que tartamudeaba, e incluso perdí mi cartera, él me ayudó, me llevó la cartera, y se quedó conmigo hasta que me tranquilicé lo justo. Entonces salió corriendo y me dejó a solas con ella.
Pobrecillo
Mi padre nunca lo dejaba subir al coche. Así que él corría por fuera, y hacía todo lo posible por alcanzar al coche.
Un día, que mi padre estaba especialmente cruel, le hizo una seña, para que corriera delante del coche. Él lo hizo, supongo que pensó algo como “le abriré el camino, le protegeré de los demás coches, le guiaré a casa”. Él siempre era bueno, nunca tuvo ni una pizca de rencor.
Y mi padre aceleró.
Cuando lo enterré, en una tumba grande, para que quedara claro que no era un perrito, sino un gran perro, cogí la vieja cazadora de mi padre. Hice lo que creí mejor. Subí al estanque de cisnes, con canales de agua rápida, que parecen un laberinto cruzándose y moviéndose en distintas direcciones entre los pequeños caminitos de piedras. Me puse la gastada y mordida chaqueta. Y caminé por allí, entre los cisnes, que no notaron mi presencia.
A lo lejos vi a mi padre viniendo a por mí. Así que dejé la cazadora sobre un tronco, cerca de la pared de piedra, para que pudiera descansar a salvo del viento y la lluvia. Y bajé.
Y el estanque de cisnes nunca más existió.