miércoles, 27 de enero de 2010

Necesitaba escribir algo.
No se porqué.
Más tarde pensaría que
puede que exista una comunicación
inter-necesidades-poéticas.
Pero más tarde.
Ahora es más
por saber que sacando
de mi la angustia
y con apenas dos gotas
distintas
se puede endulzar.
Intentar provocaros
un momento de “sobrecogimiento”,
y luego una sonrisa dulce
para compensar la mía
amarga.

(a ver si alguien me resume “sobrecogimiento”)

Investigando

Atronadoramente silencioso.
Me gusta esa expresión:
Atronar, producir un ruido ensordecedor.
Silencio, reserva o secreto
(entre otras cosas).
Secreto ensordecedor.
Angustia irradiada,
no es un puñal,
no es como el agua oscura,
no tiene la textura del petróleo,
no es como una pesada sábana…
Es el aire que respiro
antes de que
doblando la esquina
aparezcas.

jueves, 21 de enero de 2010

definiendo

“beso” significa papel en blanco,
significa de uno para otro,
en cambio,
beso significa que existes en mi,
que no puedo existir sin ti,
beso significa roce, cerca,
aún en la distancia.
Significa “lo quería” y “espera”.
Significa sentido para el universo
agua para el desierto,
gorros de papel, plantas sobre la puerta,
todo en caos.

domingo, 3 de enero de 2010

La chica del tequila.
coge un poco con la mano,
sopla, y vuela el nesquik.
Con él hace una cortinilla
y la rompe
con pompas de jabón.
Cuando brilla el sol
se gira y me mira y duerme
blanca
como si fuera la luna
escondida
salvo para mi.
chica del futbolín
quiero, intento, he venido para
darle vueltas a tu mundo perfecto
y en la primera grieta,
en la primera duda, el primer hueco
me colaré, y no me podrás echar
seré de tu vida,
mi vida,
gotea el jabón…

martes, 15 de diciembre de 2009

no se, no alcanzo a comprender
por qué escapas cuando llueven
sobre tu cara los pétalos del cerezo
cuando te acarician los hombros las olas del mar,
cuando te hace cosquillas la hierba en la barriga,
cuando te roza los labios, mujer,
la tinta de sus dedos...

domingo, 13 de diciembre de 2009

esperando otro bus

El frío me sube por la espalda
y me froto las manos.
Mis manos se conocen,
se aburren.
No consigo darme calor,
pienso en tener otras manos
con las mías.
LLega el autobús y me voy,
hace calor, pero mis manos están frías.
Sigo solo, pero no sufro,
sólo añoro,
vuelvo a pensar en subjuntivo,
en lo que sería no estar solo,
en que hubieses venido.
Eres lo más grande
que podría haber en mi vida,
pero no lo hay, no estás,
no eres nada...

aún.
Puedo conjugar tu nombre en pasado,
sacarte de mi pecho arañándome
con las uñas de mis dedos,
construir un barco
sin átomos de ningún material,
echarlo al mar, de mi sangre
cargado con mi corazón
y aún así, no olvidaré
cómo se conjuga el futuro
de tu nombre.